Informática para médicos


Cuándo (y por qué) comprimir las imágenes en formato zip o similar

Hay fotos o imágenes médicas que pueden pesar 10 o más megas, lo cual las hace poco manejables.

Aunque la mayoría de fotografías que se envían y reciben por internet son en formato jpeg (elnombrequesea.jpg), en ocasiones podemos encontrarnos con radiografías, resonancias magnéticas, TACs o cualquier otro tipo de imágenes que tienen la extensión .bmp o .tif.

El primero de los formatos, el mapa de bits- (o bitmap) significa que el autor o creador de la fotografía ha optado por no comprimirla al guardarla. Esto garantiza la mejor calidad posible pero también un
tamaño de archivo inmenso que nos puede impedir enviar la imagen en cuestión por correo electrónico. Con el formato TIFF sucede prácticamente lo mismo.

En estos casos, los programas de compresión son unos magníficos aliados, ya que pueden reducir el -€œpeso-€ del archivo a menos de la mitad. Una vez enviada la foto, el receptor podrá descomprimirla y volverá a tener la foto en su formato original.

Para comprimir la imagen, una vez instalado el programa (puede descargarse gratuitamente de www.ultimatezip.com), recomendamos usar el botón derecho del ratón y clicar en las opciones del menú contextual.- Cualquiera de las opciones señaladas es válida. Para descomprimir, lo más sencillo es -€œExtract to here-€ (Extraer aquí), que extraerá la foto en la misma carpeta
en que se encuentre el archivo .zip.

Si el idioma supone un obstáculo, también existen versiones en español de los programas de compresión y descompresión más populares (ultimatezip.softonic.com, winzip.softonic.com, winrar.softonic.com).

Aclaración: el término -€œcompresión-€ se utiliza en este artículo con dos usos distintos. El pri mero es la compresión de la imagen al crearla, es decir, la forma más o menos completa en que el ordenador guarda la información de la imagen. Cuantos más datos sobre cada puntito (o píxel) de la foto haya, mayor tamaño tendrá el archivo resultante, como en los .bmp o .tif. En cambio, si se usa un formato de mayor compresión, la información sobre la imagen es menos detallada y, aunque el archivo será más pequeño y manejable, la calidad de la foto será también menor. En el segundo caso, llamamos comprimir a la acción que ejecutan algunos programas pensados para reducir el tamaño de cualquier archivo, sean fotos, documentos escritos, vídeos, música, etc. Mediante una serie de algoritmos y abreviaciones, el programa en cuestión -€œencoge-€ o abrevia la información del archivo para que ocupe menos espacio y genera un archivo nuevo (el más popular es el formato .zip) que incluye en su interior lo que hayamos comprimido. Sin embargo, los archivos comprimidos en formato .zip (o .rar, o .tar, etc) no se pueden manipular ni siquiera visualizar, de modo que tendremos que invertir el proceso y descomprimirlos para poder manejarlos. Los programas de compresión también descomprimen.