Informática para médicos


Fuentes más originales = presentaciones más atractivas

Muchos espectadores están cansados de ver PowerPoints escritos en Arial, Times New Roman o Comic Sans.

Como espectadores que asistimos de vez en cuando a algún congreso, y después de una sesión de cinco o seis ponencias, en ocasiones observamos que muchos de los archivos PowerPoint que presentan algunos conferenciantes tienen el clásico fondo blanco con letras negras o degradado azul-negro con letras blancas o amarillas. Nada original.

Para llamar la atención al respetable no hay nada mejor que trabajarse un poco las presentaciones con fuentes (es decir, tipos de letra) originales, fotos adecuadas o incluso animaciones y videos (sin llegar a cargar en exceso, pero de eso ya hablaremos en otra ocasión).

Para no aburrir al personal, es importante seleccionar una fuente que no sea habitual ni recuerde a la ponencia del anterior conferenciante. Si nuestro paquete de ofimática no ofrece demasiada variedad, podemos recurrir a numerosas webs que ofrecen fuentes gratuitamente y libres de derechos (sí, algunas hay que pagar por utilizarlas). Clicando aquí se tiene acceso a más de 1.000 fuentes de uso libre, clasificadas temáticamente.

Hay fuentes que, por su uso extendido en determinados ámbitos, puede transmitir una u otra sensación. Por ejemplo, hay fuentes que parecen sacadas del futuro, otras que parecen escritas a mano por un niño, otras que parecen de una película del oeste,- otras que parecen salidas de un castillo medieval u otras que parecen escritas con una máquina de escribir antigua.

Según el tema que se exponga en la presentación, se puede utilizar una u otra fuente. Lo más importante es que sea una fuente que se lea bien y no obligue al espectador a esforzarse para entender lo que pone.

Cómo instalarlas

Es muy sencillo. Una vez encontrada la fuente deseada, la web en cuestión nos ofrecerá descargarla. En unos segundos tendremos en nuestro ordenador un fichero en formato .zip que deberemos descomprimir, por ejemplo en el escritorio. Uno (o varios) de los ficheros resultantes nos aparecerá con un icono que representa una hoja en blanco con dos grandes letras T escritas o quizá con una gran O. En ambos caso
s, éste es el archivo con la fuente que debemos instalar. Los demás, podemos borrarlos.- Para instalar la fuente, solamente hay que ir al Panel de Control de Windows, clicar en el apartado Fuentes y arrastrar el fichero .ttf a la ventana que se nos abrirá. Al instante podremos disponer en nuestro programa de ofimática de la fuente instalada. Si no aparece inmediatamente, lo más recomendable es cerrar el programa que estemos utilizando (Word, Powerpoint, etc.) y volverlo a abrir para que cargue de nuevo la lista de fuentes listas para usar.

Más información: Ayuda para instalar fuentes