Informática para médicos


-¿Debemos controlar los ordenadores de nuestros empleados?

La mayoría de centros médicos, desde las consultas más modestas hasta las clínicas más importantes, poseen una red local de ordenadores, ya sea de dos máquinas (médico y enfermera) o de todo un equipo de profesionales. Algunos jefes médicos prohíben al resto de trabajadores entrar en redes sociales o programas de mensajería instantánea. -¿Están haciendo bien?

De hecho, motivos no les faltan. Si bien las nuevas tecnologías- (que ya no son tan nuevas) han traído numerosas ventajas en cuanto a comunicaciones entre personas, también han sacado a la superficie el verbo procrastinar.

Procrastinar es, en palabras más comunes, "dejar las cosas para más tarde", ya sea porque se está chateando, tuiteando o colgando una foto en Facebook. Esto implica un retraso en las obligaciones del trabajador,- y si se suman todos los tiempos perdidos de todos los profesionales por esta causa, el cálculo final puede asustar. Pero deben pensar que esta nueva actitud de tener presencia en las redes sociales es un hábito que se está implantando en casi toda la sociedad trabajadora, ya sea del ámbito sanitario o de cualquier otro terreno.

Uno de los métodos más populares de restringir el uso de internet en los empleados (lo que popularmente se denomina capar los ordenadores) es mediante un filtro proxy, es decir, un cedazo por el que no pasan algunos contenidos, direcciones, páginas, etc. También se suelen utilizar programas cortafuegos que bloquean determinados puertos de comunicaciones empleados por algunos programas que no conviene que los empleados utilicen. Incluso en algunas empresas se ha llegado a monitorizar todo el uso que hace el empleado del ordenador, aunqeue este método se ha llegado a cuestionar incluso en los juzgados.

Alternativas

La castracíón de los ordenadores no siempre es una buena opción, ya que el uso moderado de las redes sociales- o de- la mensajería instantánea puede suponer para muchos un momento de relajación necesario para mantener un buen ritmo de trabajo. Se calcula que cada persona debe descansar entre 10 y 20 minutos cada dos horas, y para muchos, comunicarse por Facebook o Twitter es más gratificate que salir- a fumar. En este aspecto, los no fumadores se encuentran en situación de desventaja, pues normalmente no disponen de los tres o cuatro "ratitos de cinco minutos" que sí tienen los que van a fumar, que al cabo del año se convierte en varias- horas.-


En estos casos es más rentable pactar con el médico o auxiliar en cuestión, negociar unos límites y procurar que éstos se respeten.

Además, para numerosas empresas y entornos médicos, las redes sociales no sólo no son contraproducentes, sino que además pueden llegar a reportar beneficios y enriquecer la calidad del servicio. No sería la primera vez que se encuentre un donante de órganos a través de twitter o que un médico pueda atender a un paciente por Skype o resolver dudas de foros de debate. Por ejemplo, una agencia de comunicación médica puede tener en Facebook y Twitter un enorme aliado, no solamente para la comunicacíón corporativa sino también para captar las tendencias y- opiniones de los usuarios.