Informática para médicos


GymPact, o como hacer que los pacientes hagan ejercicio

La recomendación universal de todo médico de familia a sus pacientes es que hagan ejercicio. La medicina más cardiosaludable es la actividad física regular, aunque en la mayoría de casos, los pacientes hacen poco caso de un consejo tan importante. Pero quizá, con la aplicación GymPact para iPhone o Android, la cosa cambia.GymPact es una aplicación para móviles que premia a los que van al gimnasio y sanciona económicamente a los que faltan a su cita deportiva.

Acaba de comenzar el 2012 y seguramente muchas personas se habrán marcado el propósito para el nuevo año de apuntarse al gimnasio... e IR al gimnasio. Por lo visto a muchos no les importa perder el dinero de la cuota mensual, quizá porque tienen una buena oferta. Para este tipo de pacientes que "se relajan" al cabo de unas semanas existe GymPact, el vigilante virtual para iPhone (y próximamente para el resto de plataformas), por el que deberemos pagar una cantidad mínima de 5 euros si no acudimos al gimnasio las veces por semana que hayamos fijado.


Los pasos que hay que seguir son relativamente fáciles. Después de instalar la aplicación deberemos crear una cuenta con nuestros datos, dejando la casilla del país en blanco para identificarnos como usuario internacional. También debemos establecer el "pacto semanal", o número de ve
ces por semana que queremos ir al gimnasio, y cuánto dinero nos retirarán de la cuenta si no somos fieles al compromiso (el nombre de Gym-Pact viene precisamente de la palabra pacto).

A continuación hay que registrar el gimnasio adonde acudiremos desde la propia instalación y haciendo "check in". El sistema deberá comprobar y validar que allí hay un gimnasio (tardan alrededor de un día) y no cualquier otro establecimiento o domicilio. No sirven los gimnasios domésticos ni los instalados en un edificio de oficinas. Ese será el lugar donde deberemos "fichar" de entrada y salida en cada sesión, que como mínimo deberá durar media hora. Una vez validado podremos empezar a usar la aplicación.

Al final de cada semana, el dinero recaudado de los que no han acudido al gimnasio se repartirá entre los que sí hayan ido. Los usuarios cobrarán en función de los días que haya ido al gimnasio esa semana. Cada día de ejercicio es una participación.

El pacto se puede pausar y readaptar en cualquier momento, así que si el usuario se lesiona, se va de vacaciones o decide abierta y explícitamente que no quiere ir al gimnasio, puede detener el proceso.

Quizá de esta forma, los pacientes que salgan de la consulta con la prescripción de ejercicio bajo el brazo tengan en el dinero real una motivación adicional para ir a recorrer unos cuantos kilómetros o a dar unas brazadas en la piscina. Ganarán dinero y salud.