Informática para médicos


Programas de traducción en la red

Es muy probable que el profesional sanitario con mentalidad global tenga el inglés como segunda o (como mucho) tercera lengua. Pero siempre habrá ocasiones en que tendrá la necesidad de traducir documentos y correos electrónicos en otras lenguas. Aquí es donde entran en juego los traductores automáticos de internet... y también de algunos dispositivos móviles.
A menos que las comunicaciones sean abundantes y frecuentes, no necesita contractar un traductor o un intérprete, ya que puede hacer uso de los numerosos programas de traducción disponibles en internet.

Hay programas muy complejos que realizan traducciones de alto nivel y que incluso ofrecen explicaciones de palabras individuales y consejos para utilizar uno u otro término en función de cada caso. Este es el caso de Systran 7, el software más potente de traducción profesional de pago.-  Se puede comprar a través de la web www.systran.es por 69 euros la versión más sencilla. La més cara cuesta 749 euros.

Pero si lo que deseamos es tener una traducción aproximada (más o menos precisa en función de los idiomas elegidos) de un texto, podemos recurrir rápidamente a herramientas como Babel Fish o el todo poderoso Google Translate. En ambos casos, la cuestión es pegar un texto en una casilla y darle al botón correspondiente. Sin embargo, en el caso de Google, una vez nos aparece el texto traducido tenemos la posibilidad de editarlo sobre la misma página del resultado y perfeccionar o afinar la traducción. Esto permitirá al software de Google aprender de las correcciones efectuadas por el usuario.

El hecho de ir aprendiendo las traducciones de frases e incorporarlas a una gran base de datos (por si volviera a salir de nuevo), es lo que se denomina memoria de traducción, es decir, crear una lista creciente de términos, locuciones, sintagmas y pequeños textos que posteriormente utilizará el programa en cuestión para conseguir cada vez traducciones más precisas. El inconveniente de esto es que hasta que no se consigue una memoria de traducción lo suficientemente grande no se consiguen resultados aceptables. Para traducir a partir de memorias de traducción, el mejor y más extendido programa es Trados, que puede encontrarse a partir de 99 euros la versión más sencilla.

Otros servicios de traducción online muy bien diseñados son, por un lado, Tradukka, una web desarrollada en Chile, muy sencilla de utilizar, y por otro Bing Translator, respaldado por la potencia de Microsoft. Ambas webs servirían de alternativa por si Babel Fish y Google Translate no nos convencen.

La red está llena de posibilidades y cada usuario tomará más confianza con un servicio u otro. Para usuarios de tabletas y móviles de marcas Apple, Android o Blackberry, existen servicios de gran calidad, como iSpeech Translator o Navita Translator, que incluso leen en voz alta la frase que acaban de traducir. Éstos son especialmente útiles (llegan a ser amigos inseparables) en aquellas situaciones en las que el facultativo en cuestión no tiene ni idea del idioma del país adonde ha viajado y necesita hacerse entender por el medio que sea. Invitamos a los usuarios a que descubran estas potentes herramientas lingüísticas, que en su mayor parte son gratuitas.